miércoles, 21 de julio de 2010

Batallas del alma

Vientos huracanados, se aprietan contra mis dientesSsentimientos y palabras hostiles, que florecen desde el campo de la ignorancia...de los espiritusque no se resignan a la humana honestidad, herencia de los sabios.
Implacables a la hora de destruir , caminan con su daga oculta bajo la toga, arquetipos de la traición , maléfica y vestida para la ocasión , caen sobre las espaldas de la razón.
Mientras los ojos adormilados... juegan en los proyectos armónicos del futuro, que con inocencia pagana, transitan por lo que la imaginación plantea como vida eterna; sombras creadas desde la malicia...se agazapan.
Vienen buscando tu alma, queriendose llevarla hacia las huestes de la obscuridad, cuando tu inocencia dejo de serla ,, para convertirse en impurezas de la desidia, en la incertidumbre de los sueños destruidos.
Atormentado, por los pasos de una angustia,
nacida en un amanecer lejano, cuando la noche se retiraba
derrotada, dejo sus semillas siniestras...
apuntando hacia la única y perfecta razón , el amor.
Vertientes de blasfemia apesadumbrada, recorrerián un tiempo escapado
hacia un laberinto, impregnado
de lascivia por la maldad;
de pensamientos recurrentes invadieron la confianza
ganada desde la honestidad.
Una condición innata , propone lucha sin cuartel,
a los ritos del silencio, que se apodero de las almas
y los recuerdos, buscando significativamente ... el reposo
que motivó la existencia de la vida.
Soy el David ...luchando contra la gigantesca
locura de la intolerancia...y soy el Goliat
peleando contra mi propia soberbia.

Oscar Dante

lunes, 5 de julio de 2010

Otra vez...otro día.


Otra vez...el dolor hace su asomo ,desde los ojos del alma;
desde la perspectiva penosa de una soledad traicionera,
que no abandona mi persona, llevandose mis preciados sueños
y los recuerdos ...agigantandose en el espacio del silencio.
Mis manos vacías de esperanza, hurgan en mi mente buscando
las palabras que aquieten las sombras, que no se desvanecieron
por la promesa del amor.
Otra vez , otro día y el viejo rechazo de la luz, la misma luz
que se apoyara en mis brazos, buscando eternizar la dicha;
otra vez, el mismo y cruel sentimiento de abandono...
Otro día buscando hundir mi alma, en las profundidades
de mis frustraciones, que una vez mas se pasean con total
desatino, sin mas explicacion que el dolor.
Cae la tarde. con un pesado y putrefacto aliento, huele
a cementerio...a despojos de antaños, a neblinosas imagenes
del pasado, diluyendose entre el absurdo de una realidad
inexistente, con la fascinación de algo que nunca fue.
Cae la tarde... y la esperanza es una quimera opacada
por la muerte, que deja su semblanza de romanticismo,
ocupando un espacio lívido y mortal.
Otra vez y otro día, buscando calmar la tormenta
de injusticia, que crecio al amparo de las dudas siniestras;
otro dia ...cabalgando desnudo en una estepa inimaginable.
Otra vez... llorando por la indiferencia, para el desahogo
de mi mortalidad transitoria, que no termina de pasar,
que no termina de sufrir...los errores que jamas fueron.
Otra vez... otro día.

Oscar Dante

domingo, 4 de julio de 2010

Yo sé quien eres...


Acaricio tu rostro desde
lo profundo de mi alma
...
recorro tus senderos del amor,
y hurgo entre las fantasias de
tus sueños.
y cuando
me detengo en una de las esquinas de
tus lacrimales...
veo a tus ojos
buscando la solucion
de la esperanza... y tambien
tus lagrimas corriendo
hacia el infinito de una caricia.

Mas alla...tus labios clamorosos
desplegando un beso sincero,
como queriendo llevarse
la vida de aquel instante;
la gloria del amor eterno.

No puedo evitar amarte...
por ese despliegue risueño,
que escapa por las comisuras de tu boca;
llena de sensaciones etéreas
y energía cósmica.
Yo sé que tu no me recuerdas
pero...yo sé quien eres;
tu has sido la tibieza de sol,
en que una mañana
entro por la ventana...
en aquel transito , hacia la
inmortalidad del espiritu..
y abrigo sus instantes finales.
Es tan visible ese brillo
que ilumina tu cara... y es tan
visible, la soledad de tus lágrimas,
que quizás en un mundo no lejano
la desidia se ensaño con
nuestro amor.
Sigo mi viaje, por la profundidad
de los poros de tu piel...
que delatan angustias medievales,
y promesas sin cumplir.
Continuo mi viaje a
través de las sombras de tus
cejas, y un recuento de los
dias por venir, los mismos
que corren con la
incertidumbre de este amor.
Yo sé quien eres...
te conozco desde siempre...
tus ojos no mienten
me acariciaron una y mil veces
...en el vacío de la noche;
la noche ... en que el destino,
nos marcaría como dos
almas gemelas, en la finitud
de la vida.
Yo sé quien eres...
tus ojos me lo dicen.

OSCAR DANTE